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Cómo desmaquillarte correctamente para tener la piel perfecta

Respecto al cuidado de la piel del rostro, los expertos suelen recomendar seguir una rutina diaria consistente en desmaquillar+lavar+hidratar.

Pero, ¿por qué es tan importante esta rutina?, ¿qué pasa si no desmaquillo, limpio e hidrato mi piel a diario? Te lo contamos, y veremos cómo debes desmaquillarte en tres pasos para que tu piel luzca radiante.

Desmaquillarse: ¿por qué es importante en la rutina diaria de cuidados?

Maquillarse es aplicar productos cosméticos a determinadas partes del cuerpo para resaltarlas y embellecerlas, especialmente el rostro (ojos, pestañas, cejas, labios…). También para ocultar heridas, cicatrices u otras «imperfecciones» o problemas en la piel.

Solemos usar cosméticos elaborados con sustancias químicas sintéticas como talco —la base de muchos polvos cosméticos—, carbonato magnésico —que fija los perfumes y, por su textura polvorosa, aporta ligereza—, estearato de magnesio o de zinc —homogeneízan los polvos y permiten su fijación a la epidermis—, pigmentos, perfumes y un largo etcétera.

¿Por qué debemos desmaquillar el rostro a diario?

En otras palabras: por qué es importante retirar y no dejar estas sustancias sobre nuestra piel más tiempo del necesario.

Aquí tienes cinco razones de peso:

  • Ingredientes como el propilenglicol (humectante) son potencialmente irritantes y pueden interaccionar con otros incrementando su toxicidad. Lo ideal es que no uses cosméticos que los contengan, pero si es así, influye en dicha toxicidad el tiempo de permanencia del producto sobre la piel tras su aplicación.
  • Algunas de estas sustancias son comedogénicas. ¿Qué quiere decir? La vaselina, la lanolina (cera de origen animal) o el coaltar (brea o alquitrán de hulla) tienen potencial para generar comedones o espinillas, la lesión básica del acné.
  • Junto con el sebo, células descamadas e impurezas, se acumulan y obstruyen los poros. Y esta obstrucción de los poros contribuye a la superpoblación de la bacteria Cutibacterium acnes, vinculada al acné.
  • La aplicación tópica de cosméticos que contienen estas sustancias provoca un tipo de acné llamado acné cosmético, que se caracteriza por comedones cerrados, pápulas y pústulas, y que afecta con mayor frecuencia a las mujeres, más dadas a utilizar productos de cosmética.
  • Obstrucción, sebo y acné dan lugar a los antiestéticos puntos negros, en los que la grasa que conforma el comedón se oxida y oscurece, adquiriendo este aspecto.

Si además de desmaquillar y lavar, hidratamos la piel:

  • Con los años, nuestra epidermis sufre un adelgazamiento progresivo; las fibras elásticas se fragmentan, aumenta su fragilidad y la hidratación del estrato córneo —la capa más externa de la epidermis— se reduce. Se incrementan la atrofia y la desecación de la piel, que precisará una hidratación y nutrición extra para «desacelerar» el envejecimiento.
  • A lo largo de la jornada, nuestra piel se ve sometida a la polución, el humo de tabaco, la radiación UV y otros factores que contribuyen a su deterioro y envejecimiento prematuro. Al lavarla e hidratarla, le daremos un merecido «respiro» al final del día.

Cómo desmaquillarse correctamente en 3 pasos

Te explicamos cómo desmaquillarte para tener la piel perfecta, limpia, fresca y sana:

Paso 1

Retira suavemente el maquillaje de los ojos con un desmaquillante de fórmula delicada específico para esta zona y la ayuda de un algodón o discos desmaquillantes —los hay reutilizables—.

¿Por qué no usar toallitas desmaquilladoras?

Además de que rompen las pestañas y dejan restos de maquillaje —básicamente trasladan la suciedad de una zona del rostro a otra—, suelen incorporar conservantes, alcohol y fragancias que se depositan en la piel y pueden generar sensibilidad y problemas cutáneos a largo plazo.

Si las usas, hazlo solo puntualmente, como recurso de emergencia para esas ocasiones en las que llegas tarde a casa y desmaquillarte te da una pereza enorme.

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Paso 2

Ahora retira el maquillaje del resto de la cara, el cuello y el escote, incidiendo en la conocida como «zona T» (frente, nariz y barbilla), que es donde se acumula más sebo.

¿Qué utilizar?

Existen varias fórmulas: leche limpiadora, agua micelar, gel de agua jabonoso… o simplemente un jabón en pastilla natural.

Como vimos en el artículo dedicado a la piel grasa, en pieles grasas con tendencia acneica lavarse con un jabón en pastilla es más adecuado que con un jabón en gel; las pastillas ayudan a eliminar el exceso de grasa debido al tipo de moléculas que forman las partículas de jabón.

Y «natural» para asegurarnos de que no contiene las mencionadas sustancias comedogénicas, que pueden empeorar el acné preexistente, u otras sustancias de síntesis química o derivadas del petróleo potencialmente dañinas.

NOTA: tras este paso, si lo deseas, puedes utilizar un tónico facial que calme y refresque la piel.

Paso 3

Con la piel ya perfectamente limpia, aplica una crema hidratante nutritiva.

La nuestra está formulada con ingredientes naturales:

  • Aceites vegetales como el de jojoba (equivalente a la lanolina, pero de origen vegetal)

¡Y listo!

Autora Elisabeth Lahoz

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